EL BOSQUE – La casa de los duendes

LA FRASE

Frases dedicadas al tema de la semana: el bosque.

El bosque - Es imposible ver todos los árboles del bosque anclado en un punto

El bosque - cortad un árbol y podrá arder para vosotros, pero ya no producirá flores ni frutos

LA CANCIÓN

      irish jig

La música celta como estilo posiblemente sea de las más antiguas que existen, originadas a partir de las culturas celtas prerrománicas, presentes en España y Portugal (noroeste), Francia y Gran Bretaña. Hoy se tiene como base más reconocida la música irlandesa y en parte la galesa. Esa música tradicional y folklórica tenía una inspiración muy relacionada con los elementos naturales en general y con los bosques en los que se desarrollaban esas culturas en particular.

El bosque - hojasLos estilos de las músicas que se consideran celtas están muy diversificados, en función de las regiones y países, pero todas ellas respiran de ese aura mágico que envuelve al bosque, incluso en muchas de ellas se puede encontrar paralelismo con los sonidos del propio bosque, a través de los instrumentos que emplean (gaita, el bodhrán, el violín, el tin y low whistle y/o la flauta travesera irlandesa, la bombarda y el arpa celta) y las melodías armoniosas y relajadas (muy usadas para acompañar terapias alternativas, relajaciones y meditaciones) o las o vivaces y para bailar.

Grandes músicos han utilizado la música celta como base de sus estilos, por nombrar algunos de los más conocidos entre los españoles Celtas Cortos y Carlos Nuñez, y entre los británicos destacar Enya, The Dubliners y el grupo autor e intérprete del tema que suena hoy, Irish jig de Gwendal, extraído de su primer disco Gwendal.

EL POEMAEl bosque - setas

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.EL BOSQUE

El crujir de las hojas a tu paso,
la mirada perdida entre las ramas,
el cantar del pájaro que escuchas,
la luz que transforma nuestra alma,
el musgo que se trepa por las piedras,
los olores, los colores, las fragancias,
el camino dibujado entre los árboles
enmarcado por verdor de hierba alta,
lo que esperas que aparezca por delante
y lo que vas dejando atrás según avanzas,
las bestias que se visten de las sombras,
los corzos, las ardillas, los tejones,
las aves silenciosas y distantes
que clavan en nosotros su mirada.
 .
El bosque hoy me envuelve y me cobija,
me acecha en la penumbra de su seno,
me muestra la grandeza de lo grande
y me confía la bondad de lo pequeño.
Me alienta cuando necesito de su empuje,
me acuna cuando necesito su consuelo.
Mi canto, mi grito, mi voz y mi susurro
se diluyen entre ramas,
entre hojas,
y vuelve el arrullo de su nana
a rozar con su velo
mis desvelos
y a llevarme agarrado por su mano dulcemente
a encontrar el regazo en el que duermen nuestras ánimas.
FIRMA JLB

 

Rosa CorralENCUENTADOS

Locus Amenus

.Sin tener noción del tiempo que llevas deambulando,  llegas a  un profundo y enigmático bosque. Una gran espesura de árboles de altas copas y apretadas ramas.  Sientes cómo te envuelve su luz verdosa mientras caminas sobre un sinuoso sendero que desaparece entre los ingentes árboles, cuyo suelo es  una alfombra de hojas muertas y humedecidas que almohadillan tus pasos.

Tu incursión dentro del follaje es observada por multitud de seres. Las hojas de las encinas sacuden la noticia, que se va propagando con el viento entre las ramas de los castaños, trasladada a los pinos y a los abedules, llegando incluso al roble centenario; extendiéndose por toda la foresta hasta el claro del bosque.

 De pronto, te detienes a escuchar algo, no sabes bien qué. Parece como si algo esperara y vigilara y te sientes tentado a volver la cabeza. Discretos ruidos que parecen  gruñidos, algunos susurros, correteos entre los matorrales, pisadas misteriosas que parecen provocar esos chasquidos vegetales. Pero no consigues ver nada  que cause tan callado bullicio.

 Prestas atención a ese sonido, a ese silencio apacible que no es más que un millón de murmullos y sonidos minúsculos.

Y comprendes que hay una forma de mirar lo invisible que no se hace con los ojos sino con el alma.