MAGIA – el alma del mundo del arte

LA FRASE

La Magia

Frases que hablan sobre el tema de la semana: la Magia.

Si la magia fuera una cuestión de fe, no existiría la ilusión

Quien tiene magia, no necesita trucos

LA CANCIÓN

Magia – Rosana Arbelo

      Magia.Rosana

Magia - Rosana Arbelo

No se me ocurre mejor canción para hablar de la magia que ésta de Rosana, la cantante canaria que tantas notas nos ha susurrado al oído con esa delicadeza que imprime en todas sus canciones. Magia es un tema que aparece en su 5º disco, al que además da nombre, y con el que volvió, después de algún tiempo retirada de las publicaciones, a lanzar disco. Todos los temas del disco están compuestos e interpretados por ella.

Rosana Arbelo Gopar nació en Lanzarote en 1963, y desde bien pequeña se dedicó a la música (con 8 años su padre le regaló su primera guitarra). Compositora inicialmente da el salto a la interpretación en 1996 con Lunas Rotas, del que vendió más de 3 millones de copias en el mundo y por el que obtuvo varios galardones. El total de sus discos vendidos asciende a más de 10 millones.

reloj-antiguoEL POEMA

Urbasa

Lluvia dorada
Entre las hojas
Entre las ramas
Al caer la tarde
Bosque de hayas
Dólmenes sin tiempo
Brujas sin alma
Y almas sin cuerpo
El viento que canta
Y entre los árboles
La eterna esperanza
De encontrar la magia
Entre los hayedos
Del Bosque de Urbasa.
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Málibu

Magia - Desolación de la imagen - Malibú - Luis Cernuda
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Málibu.
Olas de lluvia.
Aire de música. 
Málibu.
Agua cautiva.
Gruta marina.  
Málibu.
Nombre de hada.
Fuerza encantada. 
Málibu,
Viento que ulula.
Bosque de brujas. 
Málibu.
Una palabra,

y en ella, Magia.

Luis Cernuda  (de su libro Desolación de la quimera, 1962)

Rosa CorralENCUENTADOS

El último beso

En el instante en que sus labios suaves y cálidos se besaron, el muchacho comenzó a sufrir una extraña transformación. Sus cabellos se fueron secando hasta convertirse en frágiles ramas, su tersa piel comenzó a cambiar de tono por otro más ocre, a la vez que se iba endureciendo y formando oscuras cicatrices. Los ojos no tardaron en convertirse en dos abultados nudos de madera. Su cuerpo entero transmutó en un majestuoso árbol.

Un cuervo se posó en una de sus ramas más altas. Sus ojos de fuego miraban con complacencia la desesperación de la joven. El corazón de su amado, vegetal endurecido, ya no escuchaba sus lamentos. Nada podía sentir, solamente el hechizo de la savia abriéndose paso por la corteza.